Algunos recursos de información sobre Mario Kaplún
Kaplún. Mario (1985). El
comunicador popular. Quito, Ecuador: Ciespal, Cesap, Radio
Nederland.
Disponible
en:
https://repositorio.flacsoandes.edu.ec/bitstreams/135531da-e553-4834-9f53-13422ba4b622/download
RESUMEN
El libro "El comunicador
popular" es, en esencia, un manual formativo y político que busca
transformar la comunicación de un modelo de transmisión
de información a uno de generación y
construcción de diálogo.
Introducción
Kaplún parte de una premisa: toda
educación es comunicación y toda comunicación es educación. No se
puede ser un buen comunicador popular si se mantienen estructuras autoritarias
o verticales.
1. Tres modelos
de educación y comunicación
Esta es la parte más famosa del libro.
Kaplún clasifica la comunicación según el modelo educativo que la sustenta:
1.
1. Educación que pone
el énfasis en los contenidos (modelo exógeno)
- Corresponde a la "Educación Bancaria"
(término de Paulo Freire). El educador "deposita" conocimientos
en el alumnado.
- Comunicación: Es unidireccional. Hay un
emisor (dueño de la verdad) y un receptor (pasivo e ignorante). El
objetivo es que el receptor aprenda o memorice.
- Resultado: No hay diálogo, solo instrucción.
1.2. Educación que pone el énfasis en los efectos (modelo exógeno)
- Surgió como una "modernización". No
solo importa que el alumno sepa, sino que haga. Se basa en el
conductismo (estímulo-respuesta).
- Comunicación: Es la base de la
propaganda y el marketing. Se busca "persuadir" o manipular para
que el otro adopte una conducta.
- Resultado: Aunque parece más dinámico, sigue siendo autoritario porque el objetivo ya está predeterminado por el emisor.
1.3. Educación que pone el énfasis en el proceso (modelo endógeno)
- Es el modelo que Kaplún defiende. Las personas se
educan a través de la interacción con su realidad y con los demás.
- Comunicación: Se entiende como diálogo.
El emisor y el receptor intercambian roles (aparece el concepto de EMIREC:
Emisor y Receptor al mismo tiempo).
- Resultado: Transformación social y pensamiento crítico.
Ilustraciones de Maricarmen García
2. El mensaje y el código
Kaplún dedica varios capítulos a la
técnica, pero siempre con una base social:
Pre-alimentación (Feed-forward)
- A diferencia del feedback (que
ocurre después de enviar el mensaje), la pre-alimentación consiste
en ir a la comunidad, escuchar sus problemas, sus palabras y sus
necesidades antes de producir el programa de radio, el
boletín o el video. El mensaje nace de la gente.
Empatía y código
- Para que el mensaje sea efectivo, el comunicador
debe usar el código (lenguaje, símbolos, cultura) de la audiencia. Si
hablamos en un lenguaje técnico o elevado, estamos ejerciendo poder y
excluyendo.
3. La comunicación como diálogo (comunión)
Para Kaplún, la palabra
"comunicación" ha sido degradada. Él vuelve a la raíz
etimológica: communis (poner en común).
- Comunicar vs. informar: Informar
es transmitir datos en una sola dirección (un monólogo). Comunicar es un
proceso de ida y vuelta.
- El concepto de EMIREC: Basándose
en el canadiense Jean Cloutier, Kaplún sostiene que todo ser humano debe
ser un EMIREC (Emisor y Receptor al mismo tiempo). Si una
estructura social no permite que el receptor también sea emisor, no hay
comunicación, hay dominación.
4. Prealimentación (concepto clave)
Este es quizás el aporte más original de
Kaplún para el diseño de mensajes.
- ¿Qué es?: Tradicionalmente se habla
de feedback (retroalimentación), que dentro del modelo de
persuasión de un emisor a un receptor es lo que ocurre después de
enviar un mensaje. La prealimentación, en cambio, ocurre antes en un proceso dialógico para conocer al otro ser e incluirlo;
no para producir respuestas condicionadas sino para que se construya
participatiamente la conciencia colectiva.
- ¿Cómo funciona?: El
comunicador popular no se encierra en una oficina a escribir lo que
"él cree" que la gente necesita. Primero va a la comunidad, escucha
sus conversaciones, sus dudas, sus miedos y sus esperanzas. A partir de
ahí puede crear contenidos que incluyan y expresen la voz de las personas
de la comunidad.
- La fuente del mensaje: El
mensaje no nace de comunicadores, sino de la propia gente. El comunicador
solo le da una forma más clara o estructurada para
"devolvérselo" a la comunidad y que esta pueda
reflexionar. Consiste en escuchar antes de hablar.
5. Empatía: salir de uno mismo
Para Kaplún, la empatía no es un
procedimiento para "caer bien", es una herramienta metodológica de
trabajo.
- Sintonía de códigos: cada
comunicador debe conocer el código (el lenguaje, los giros, los símbolos)
de su audiencia. Si el comunicador habla "difícil" para
demostrar que sabe o que tiene la autoridad, rompe la empatía y crea una
barrera con sus interlocutores.
- Identificación: El mensaje debe lograr
que el receptor se vea reflejado en él. "Ese que habla en la radio
soy yo", "Esa historia que cuentan es la de mi barrio". Sin
esa identificación emocional, el mensaje es ignorado.
- Superar el egocentrismo: cada
comunicador debe abandonar su propio "yo" (sus gustos
personales, sus palabras técnicas) para ponerse en la piel y comprender y
sentir el pensamiento del otro ser.
6. Pedagogía de la pregunta (problematización)
Inspirado en Paulo Freire, Kaplún
propone que un comunicador no debe dar "soluciones masticadas" o
"recetas". Debe problematizar e invitar a una interpretación activa
por parte de sus interlocutores.
- El conflicto como motor: un
buen programa o boletín popular debe presentar y ventilar conflictos
y contradicciones de la realidad.
- No dar respuestas, sino generar preguntas: El
objetivo es que la audiencia, al recibir el mensaje, empiece a pensar:
"¿Por qué nos pasa esto?", "¿Cómo podemos cambiarlo?".
La comunicación debe generar procesos de concientización.
7. Código y decodificación
Kaplún explica que un mensaje puede ser
técnicamente perfecto, pero si no se ajusta al marco de referencia de la gente,
fracasa.
- Ruido cultural: A veces el comunicador
usa símbolos que para él significan "progreso", pero para la
comunidad significan "amenaza". La empatía ayuda a entender cómo
la gente decodifica la realidad.
- Lo popular no es lo vulgar: Kaplún
es enfático: comunicarse con el pueblo no significa hablar mal o de forma
descuidada. Significa hablar con claridad, respeto y belleza, pero desde
la cultura de las personas en interlocución.
8. Comunicación grupal y horizontal
El comunicador popular no busca ser una
"estrella", sino un facilitador.
- Horizontalidad: procura romper la
jerarquía. El comunicador es un compañero más que tiene una herramienta
técnica (la radio, el video, la escritura) al servicio del grupo.
- Objetivo final: la comunidad ya no depende
del comunicador profesional porque ha aprendido a tomar la palabra por sí
misma.
"No hay comunicación verdadera si
no hay un cambio de roles, donde el receptor se convierta en emisor y el
mensaje sea un puente para la acción social."
Mario Kaplún
9. Formas de comunicación (la práctica)
Aquí el libro se vuelve un manual
práctico:
- Radio Popular: Kaplún fue un maestro de
la radio. Explica cómo hacer radioteatros, entrevistas y reportajes donde
la comunidad sea la protagonista y no solo una voz invitada.
- Uso de la imagen: Analiza
cómo las imágenes pueden ser usadas para problematizar la realidad y no
solo para ilustrarla.
- Comunicación grupal: El
comunicador no es el que habla en el micrófono, es un facilitador que
ayuda a que el grupo se comunique entre sí.
10. Conclusiones y claves
No hay comunicación sin diálogo: Si no hay respuesta o
participación real, es solo información.
- El objetivo es la concientización: El
comunicador popular busca que la gente entienda las causas de sus
problemas para poder cambiarlas.
- Bajar del pedestal: El
comunicador no es un "iluminado", es un trabajador que pone sus
herramientas técnicas al servicio de la organización popular.
“El comunicador popular” es un libro imprescindible. Aunque fue escrito pensando mucho en la radio y la educación presencial de los años 80 y 90, sus conceptos son totalmente aplicables a las redes sociales hoy. Por ejemplo: el algoritmo busca "efectos" (clics), mientras que una verdadera comunidad digital busca "procesos" (diálogo).
Kaplún, Mario (2001). A la educación
por la comunicación.
La práctica de la comunicación educativa.
Quito, Ecuador: Ciespal.
Disponible en:
https://repositorio.flacsoandes.edu.ec/items/a6f44102-d0f3-4731-9b69-e623c77d0255
y en
https://repositorio.flacsoandes.edu.ec/bitstreams/f6703d1f-bf56-4cbd-b008-13d0025e7e10/download
RESUMEN
La obra de Mario Kaplún
es un pilar fundamental de la Educomunicación en
América Latina. Plantea una redefinición total de la educación a través de la
óptica de la comunicación. Sin limitarse a proponer el uso de medios técnicos
en el aula. Su tesis central es pasar de una comunicación educativa (meramente instrumental) a una pedagogía comunicante, donde educandos
dejan de ser oyentes pasivos para convertirse en emisores críticos.
El aprendizaje como proceso comunicativo (La herencia de Freinet y
Vygotsky)
El autor rescata las
ideas de Celestín Freinet y Lev Vygotsky para sostener que "se conoce lo que se comunica".
·
Organizar el lenguaje es organizar
el pensamiento: al obligarse a expresar una idea para otros, el sujeto
procesa y asimila realmente el conocimiento.
·
La escuela como
imprenta/productora: siguiendo a Freinet, propone que el aprendizaje surge
cuando los estudiantes producen sus propios mensajes (periódicos, programas de
radio, videos), convirtiéndose en gestores de su propio saber.
Del educando oyente al educando hablante
El libro critica el
modelo tradicional (educación bancaria) y propone:
·
Potenciar la palabra del otro: la tarea del
comunicador/educador no es solo ampliar su propia audiencia, sino dar
herramientas para que los grupos populares y los estudiantes tomen la palabra.
·
El diálogo como base: citando a Paulo
Freire, Kaplún afirma que solo hay comunicación cuando existe un diálogo
horizontal que genera criticidad y búsqueda común.
Los medios como todo educativo
Se cuestiona la visión
de los planificadores que creen que los medios masivos (radio, TV) son simples
canales para transmitir contenidos escolares.
·
Propone que la educación debe estar presente en el conjunto
de los medios, incluso cuando no se anuncia explícitamente como
"educativa".
·
Advierte sobre el peligro de la navegación solitaria en las
redes e informática, recordando que el aprendizaje es, en esencia, un hecho social.
Estructura de la obra (las cuatro exploraciones)
El libro se divide en
cuatro áreas:
1.
Relectura de Freinet: analiza la
"escuela activa" y la comunicación como eje de la alfabetización. El
grupo es la célula básica donde el saber se construye como un producto social.
2.
Medios masivos (radio, TV y prensa): evalúa el uso de
medios para poblaciones campesinas y urbanas marginales. Critica el voluntarismo técnico y aboga por ver los
medios como un ecosistema educativo integral.
3.
Comunicación participativa: se centra en el
proceso de construcción de mensajes (pintar, grabar, escribir) más que en el
producto final. Lo importante es el crecimiento de los neo-emisores.
4.
Educación a distancia: propone superar la
unidireccionalidad (donde solo se envía información) para transformarla en una
verdadera educación dialógica y bidireccional.
Itinerario
Mario Kaplún define su
libro no como un catálogo teórico, sino como un estudio de casos de prácticas latinoamericanas. Su objetivo
es demostrar que la comunicación no es un accesorio del desarrollo, sino
una condición previa para
cualquier proceso educativo democratizador.
El libro invita a las y los
educadores a ser menos enseñantes y
más facilitadores de la comunicación, entendiendo que la apropiación social de
los lenguajes es la clave para la liberación y la participación ciudadana.
Primera
exploración:
una pedagogía comunicante
Escribir para ser leídos
Kaplún comienza cuestionando las dos visiones
predominantes sobre la relación entre educación y comunicación. Por un lado,
la visión tecnológica, que
reduce la comunicación al uso de aparatos y medios modernos, pero mantiene el
modelo tradicional del maestro omnisapiente. Por otro lado, la visión homonímica, que afirma que
"toda educación es comunicación", un concepto tan amplio que corre el
riesgo de vaciarse de contenido y no ofrecer herramientas operativas. Kaplún
propone superar este binarismo buscando una educación comunicante donde los educandos sean sujetos
activos y no meros receptores.
Un educador-comunicador de los años 20
Para ilustrar su
propuesta, Kaplún recurre a la experiencia de Célestin Freinet en la Francia de 1924. Freinet, un maestro
rural con salud precaria y pocos recursos, revolucionó su aula introduciendo
una imprenta manual. En
lugar de lecciones magistrales y cuadernos individuales, convirtió el salón en
una sala de redacción donde los niños producían un periódico escolar. Este medio de comunicación se convirtió en el
motor del proceso educativo: los niños investigaban, entrevistaban y calculaban
porque tenían una motivación real: publicar sus hallazgos.
La caja de resonancia
La clave del éxito de
Freinet fue entender que "no
existe expresión sin interlocutores". El periódico funcionaba como
una "caja de resonancia" que daba sentido social al esfuerzo
intelectual de los niños. Al saber que sus textos serían leídos por padres,
vecinos y alumnos de otras escuelas, los estudiantes se esforzaban por ser claros,
precisos y críticos. El saber dejó de ser una adquisición individual para
transformarse en una construcción
colectiva y social.
Comunicación y conocimiento
(Este apartado vincula
la experiencia histórica de Freinet con los retos actuales de la educación de
adultos).
Asumir la actual educación de adultos como
otra educación
Kaplún propone que la
educación de adultos en América Latina deje de intentar imitar el modelo
escolar tradicional. En lugar de buscar cómo "multiplicar al maestro"
(visión remedial), propone crear un nuevo entorno educativo que potencie la
capacidad de autoaprendizaje de
los alumnos, haciendo al maestro "cada vez menos necesario".
Maximizar los recursos para el autoaprendizaje
Se critica el modelo de
"educación bancaria" que ignora el bagaje previo del adulto. Citando
a Emilia Ferreiro, Kaplún recuerda que el educando no llega "en
blanco". Una verdadera pedagogía comunicante debe convertir a los adultos
en maestros de sus propios pares, compartiendo sus saberes prácticos (el
panadero, el alfarero) en lugar de silenciarlos para recibir conocimientos de
segunda mano.
Generar una motivación a través de la
comunicación
Muchos adultos sufren de
bloqueos e inseguridad ("Loro viejo no aprende a hablar"). El modelo
tradicional de educación a distancia, donde el alumno estudia solo y nadie lee
su trabajo, aumenta la deserción. Kaplún sostiene que introducir canales de
comunicación donde el educando socialice sus logros es el mayor estímulo para
recuperar su autoestima y
el deseo de aprender.
Valorar la autoexpresión de los educandos
La ruptura del silencio
es vital. Cuando un participante construye su propio mensaje (un texto, un
dibujo, un programa de radio) y lo comunica a otros, se encuentra consigo mismo
y da un salto cualitativo en su formación.
Conocer es comunicar
Kaplún afirma una tesis
radical: "Se conoce lo que se
comunica". El esfuerzo de organizar el pensamiento para que otro lo
entienda es lo que realmente fija y profundiza el conocimiento. El diálogo
imaginario con el destinatario revela los vacíos y debilidades del propio
pensamiento, obligando a una síntesis superior.
Potenciar al grupo como célula básica de
aprendizaje
La educación, incluso a distancia, no puede ser un acto solitario. El
grupo es una entidad holística capaz de autogestión. Kaplún sugiere que incluso
la escasez de docentes puede paliarse mediante el apoyo de estudiantes avanzados que actúen
como orientadores de sus pares.
El conocimiento es un producto social
El saber debe
colectivizarse. Kaplún propone pasar de una educación grupal a una intergrupal, creando redes donde los
grupos se intercomuniquen. Es en esta red de intercambios donde los medios de
comunicación encuentran su verdadera justificación educativa.
El papel de los medios de comunicación en la
educación
se define a partir del modelo dialógico
El autor critica el uso
instrumental del medio (por ejemplo, usar un casete solo para escuchar y nunca
para grabar). Propone el concepto de EMIREC (Emisor-Receptor), donde el educando tiene la facultad
de autogenerar sus propios mensajes. Además, sostiene que "practicar"
los medios (producir radio o video) es la mejor forma de crear receptores críticos que
desmitifiquen la supuesta objetividad de los mensajes masivos.
A modo
de recapitulación
Kaplún concluye con dos
axiomas:
·
Es necesario potenciar a los educandos como emisores.
·
Un sistema será más educativo cuanto más rica sea la trama de flujos de comunicación que
ponga a disposición de los estudiantes.
El cuatro del compadre tachirense
(Un primer abordaje al tema
de la alfabetización y la comunicación)
La crítica a la alfabetización tradicional
Kaplún observa que muchos
procesos de alfabetización se quedan en la mecánica: enseñar a decodificar sonidos y grafías (el famoso
"ma-me-mi-mo-mu").
·
El problema: El resultado son
personas que saben "deletrear" pero no saben "leer". No
comprenden el sentido de lo escrito porque no han internalizado la lectura como
algo significativo.
·
Analfabetismo funcional: Kaplún sugiere que
muchos de los que "olvidan" leer es porque nunca llegaron a
apropiarse de la función del
lenguaje escrito; solo aprendieron un ejercicio de memoria y adivinanza.
Función vs. instrumento
Apoyándose
en las investigaciones de Emilia Ferreiro, Kaplún establece una distinción
fundamental:
·
Instrumento: La técnica, las letras,
la caligrafía, las reglas ortográficas.
·
Función: ¿Para qué sirve escribir?
Entender que la lengua escrita es un medio de comunicación para recibir y
emitir mensajes.
·
Tesis: El aprendizaje debería
ser simultáneo o, incluso, empezar
por la función. Si el educando entiende que escribir le sirve para algo
vital, el esfuerzo por aprender el instrumento fluye de forma natural.
La comunicación como motor del aprendizaje
El autor propone que los
materiales de alfabetización no deberían ser solo cartillas prediseñadas,
sino textos de la vida real:
·
Nombres propios (identidad).
·
Recetas de cocina, instrucciones de medicamentos o
plaguicidas.
·
Noticias del barrio, cartas reales a otros compañeros.
·
Carteles para ofrecer servicios (como la costurera que
necesita clientes).
La anécdota del cuatro: el corazón del relato
Este
es el momento formativo más potente del texto. El viejo campesino tachirense,
que aún no sabía escribir letras, dibuja una guitarra (un cuatro) y
escribe "14" para ponerle título.
·
El descubrimiento: El hombre no escribió el
número catorce; usó los signos que conocía (los números 1 y 4) para representar
el nombre del instrumento: "un
cuatro".
·
La lección: La voluntad de comunicación precede
al dominio del código. El compadre ya era un "emisor" en potencia;
solo necesitaba los signos formales. Kaplún concluye que se aprende más
tratando de construir un mensaje propio que repitiendo frases vacías de otros
(como "mi mamá me mima").
Segunda exploración: prácticas
de una educación no anunciada
En este apartado, Kaplún
analiza la relación entre los medios masivos (radio y TV) y la educación en
América Latina, cuestionando por qué, a pesar de la enorme penetración de estos
medios en los hogares más pobres, su impacto educativo real ha sido tan
limitado.
El fracaso de la escolarización de
los medios
Kaplún explica que la
respuesta inicial de los planificadores fue intentar convertir los medios en
una gran escuela mediante:
·
Escuelas radiofónicas:
clases por radio (alfabetización e instrucción básica).
·
Espacios
instructivos: segmentos de enseñanza insertados en la programación comercial.
·
El diagnóstico: esta
estrategia fracasó en términos masivos. Kaplún cita cifras contundentes: en
Brasil (años 80), la enseñanza a distancia solo llegaba al 0.39% de la
población analfabeta. En Venezuela (IRFA), las radioclases tenían una audiencia
mínima en comparación con el déficit educativo del país.
Audiencias controladas vs. audiencias abiertas
El autor relata la evolución
de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER). En los años
70, todas sus emisoras eran radioescuelas.
Para 1982, dos tercios habían abandonado ese modelo.
·
Audiencias
controladas: Son grupos pequeños de alumnos matriculados que escuchan para
obtener un certificado. Representan apenas el 10% de la audiencia potencial.
·
Audiencias
abiertas: Es el gran público que sintoniza la radio espontáneamente.
·
El dilema de la
"perilla": Kaplún señala que el radio tiene dos perillas: una para
cambiar de estación y otra para apagarlo. Cuando una emisora masiva transmite
una clase escolar tradicional, el 99% de la audiencia (que busca compañía o
entretenimiento) se retira. Educar no debería ser sinónimo de ahuyentar a la
audiencia.
Hacia una educación informal
El autor propone dejar de ver
los medios solo como vehículos de "instrucción" (educación formal y
no formal) para entender su potencial en la educación informal.
¿Qué es lo educativo?
Tradicionalmente se define por la intencionalidad (el maestro quiere enseñar y
el alumno quiere aprender). Sin embargo, los medios educan —o deseducan—
siempre, a través de telenovelas, noticias y canciones.
Ecología cultural: En lugar
de "islas" de programas educativos en medio de un mar de contenido
comercial, la educación debería impregnar todo el tejido social, creando un
ambiente que estimule el interés por aprender.
El desafío de la creatividad y la competencia
Para que la educación en
medios masivos sea efectiva, debe ser competitiva. Kaplún sostiene que:
No se puede esperar que el
receptor tenga la "voluntad consciente de aprender". El mensaje debe
captar su atención por ser interesante, entretenido y empático.
Telenovelas educativas: es
posible educar a través de formatos populares, pero estos deben ser tan
atractivos como los comerciales.
La exigencia al comunicador: operar
para audiencias abiertas es mucho más difícil que hacerlo para alumnos
cautivos; requiere una alta dosis de creatividad y el manejo del lenguaje
específico de cada medio.
Kaplún plantea que la
estrategia de educación informal es la única viable para llegar a las grandes
mayorías. No se trata de anunciar que
se va a dar una lección, sino de generar procesos educativos no anunciados que aprovechen la sed de
comunicación y participación de la audiencia.
Jurado Nº13
Mario Kaplún utiliza su obra
más famosa, la serie radial "Jurado No. 13" (1972), como un estudio
de caso para explicar cómo llevar la teoría de la comunicación educativa a la
práctica masiva.
El concepto
Es una serie radiofónica que
utiliza el formato de un proceso judicial para discutir conflictos sociales de
América Latina.
·
El objetivo:
promover una reflexión crítica y una toma de posición activa en los sectores
populares para transformar su realidad.
·
El Decimotercer
Jurado es el oyente. La serie tiene 12 jurados en el guion, pero el número 13
es el público, a quien se le invita constantemente a emitir su propio
veredicto.
El doble desafío: comunicación y pedagogía
Kaplún sostiene que todo
comunicador educativo debe superar dos retos:
·
Transformar el
contenido en mensaje comunicativo: evitar el gris del tedio. No basta con saber el tema; hay que saber contarlo.
Si el programa parece una clase, la gente cambia de estación.
·
Hacer que la
forma sea pedagógica: el programa debe lograr que el oyente se involucre, se
apropie del mensaje y no sea un receptor pasivo.
¿Por qué elegir el radiodrama (ficción)?
Kaplún rompe con la idea de
que la educación debe ser "seria" o expositiva. Elige el drama por
tres razones:
·
La imaginación: el
sonido obliga al oyente a crear los
decorados en su mente, haciéndolo activo.
·
Lo concreto vs.
lo abstracto: el pensamiento popular se estructura desde los hechos y las
personas, no desde conceptos teóricos. Es mejor hablar de Mingo (un niño real
que deserta) que de estadísticas de deserción escolar.
·
Humanización del
conflicto: permite encarnar ideas contrapuestas en personajes de carne y hueso,
facilitando la empatía y el debate.
Prealimentación: el secreto del guion
Este es uno de los aportes
más innovadores de Kaplún. En lugar de feedback (retroalimentación después del
programa), él propone la prealimentación.
·
Escuchar antes de
hablar: antes de escribir, Kaplún y su esposa Ana Hirsz, recorrieron 8 países,
grabaron entrevistas y vivieron en barriadas.
·
El pueblo como
autor: los temas y los diálogos surgieron de la realidad misma de la gente. Por
eso, aunque el acento fuera uruguayo, un campesino en México sentía que
hablaban de él. "La comunicación depende más de la sustancia que de los
vocablos".
Calidad profesional para vencer la censura comercial
Kaplún plantea una estrategia
pragmática: para entrar en las radios comerciales (donde está la masa), el programa
debe tener un nivel técnico y artístico excelente.
·
Competitividad:
Jurado No. 13 se ofreció gratis a las emisoras, pero estas lo aceptaron porque
era tan bueno que mantenía o subía el rating.
·
Resultado: Más de
600 emisoras en toda la región lo transmitieron, demostrando que la calidad
profesional es una herramienta para la difusión educativa.
El audioforo y el uso grupal
Aunque nació para la radio,
el mayor éxito educativo fue su uso en grupos (casetes y discos).
·
El método: los
grupos escuchaban un capítulo y luego debatían como si fueran el jurado.
·
Efecto
multiplicador: se vendieron cientos de miles de copias que circulaban de mano
en mano. Lo valioso no era solo el mensaje de la radio, sino el nuevo mensaje que el grupo construía al
discutirlo.
Estructura y distanciamiento
·
Ficción de en vivo: los juicios se narraban como
transmisiones directas (tiempo presente), lo que daba urgencia y veracidad.
·
Efecto Brechtiano
(distanciamiento): al combinar el drama con entrevistas periodísticas y datos
reales, se evitaba que los oyentes solo se emocionaran (catarsis). Se buscaba
que también pensara racionalmente sobre las causas del problema.
Para educar destinatarios, el
comunicador debe dejar de ser un maestro de radio y convertirse en un
profesional de la comunicación que sabe escuchar a su pueblo (prealimentación)
y utilizar el lenguaje de las emociones y el conflicto (drama) para activar el
pensamiento crítico.
Aportes a una pedagogía problematizadora
Este tramo del texto es
fascinante porque cierra el análisis de la radio con una profunda reflexión y
salta a una nueva tecnología: el video popular. Kaplún explica la base
filosófica de su trabajo, fuertemente influenciada por Paulo Freire.
·
Partir de la conciencia ingenua: para educar no hay
que empezar con la verdad, sino con
los prejuicios y estereotipos de la gente.
·
Estrategia: en
Jurado No.13, los juicios a veces empezaban pareciendo reaccionarios (ejemplo:
"los pobres son pobres porque son vagos"). Esto se hacía para que el
oyente se identificara y luego, mediante el drama, se fuera desmontando ese
prejuicio.
·
Riesgo de la esquizofrenia cognitiva: si el educador
ignora los prejuicios del alumnado y solo brinda datos objetivos, genera dos
visiones paralelas en la mente del educando que nunca se tocan. Para construir
un puente hacia la conciencia crítica, hay que partir de la visión actual
(ingenua) del pueblo.
·
El coraje de no
ser académico: Kaplún confiesa que a veces temía ser juzgado por sus colegas
intelectuales al escribir diálogos que parecían reforzar ideologías dominantes,
pero entendió que su servicio era para el pueblo, no para el aplauso de sus
pares.
Autocrítica de Jurado No. 13 (lo que hoy cambiaría)
Con gran honestidad, el autor
señala tres debilidades:
·
Personajes
eruditos: a veces usaba expertos para
dar datos técnicos, lo que reforzaba la idea de que solo los letrados tienen el
conocimiento.
·
Grandilocuencia: el
estilo de actuación y música de la época era demasiado solemne y hoy preferiría
algo más sobrio.
·
Mensaje cerrado: la
serie solía terminar con una sentencia o veredicto. Kaplún hoy preferiría
finales abiertos para que la audiencia decida por sí misma, evitando el
paternalismo.
El video popular: el caso de "Como nosotros" (Lima, Perú)
Kaplún analiza la experiencia
del centro Calandria con las organizaciones de mujeres (comedores populares, vaso
de leche).
·
Diagnóstico: las
organizaciones populares son vitales, pero sufren de aislamiento, falta de
democracia interna y desconexión entre dirigentes y bases.
·
Formato (noticiero
informativo): un programa mensual de 30 minutos con notas breves (7-10 min)
sobre las luchas y logros de las propias mujeres.
Propuesta
formal (contra-televisión)
·
Brevedad y
agilidad: ritmo rápido, similar al que la gente ya consume en TV, pero con
contenido social.
·
Lo festivo y el
humor: uso de dibujos animados (el "escarabajo" de Mario Gutiérrez),
títeres y música alegre para evitar el aburrimiento.
·
Proscripción del
narrador en off: no hay una voz de locutor maestro que explique todo. Se
eliminó al entrevistador de la pantalla para que el protagonismo sea 100% de la
gente.
·
Calidad técnica: respeto
al espectador. Que sea comunicación popular no justifica que sea chapucera.
Metodología: video-animación
El video no es para verse
solo; es un detonador de diálogo. En la experiencia descrita utiliza una
técnica de tres pasos:
·
Reacción
espontánea: ¿Qué parte les gustó más? (para romper el hielo).
·
Análisis: relacionar
lo visto con la realidad del propio barrio.
·
Conclusiones y acción:
¿Qué vamos a hacer nosotros? (Buscando metas pequeñas y alcanzables).
El conflicto ético-político
El autor relata un caso real
donde una dirigente cometió un error administrativo. Los realizadores querían
incluirlo en el video para problematizar y aprender del error, pero la organización
central se opuso por conveniencia política.
·
Lección: el
comunicador educativo siempre es testigo crítico y a menudo entrará en tensión
con las estructuras de poder, incluso con las populares, al buscar la
transparencia y la madurez del movimiento.
Conceptos
clave
·
Prealimentación:
Escuchar antes de producir.
·
Sentido común
(Gramsci): El pensamiento popular que debe ser interpelado.
·
Video-animación: el
uso grupal del audiovisual como herramienta de organización.
·
Educación no-directiva:
la transición hacia mensajes que no dan respuestas
digeridas.
Logros e interrogantes
Los frutos
El balance de Jurado 13: más allá
de la medición conductista
Kaplún
inicia este apartado respondiendo a la pregunta sobre la incidencia real de sus
series radiofónicas. Su respuesta es una lección de ética comunicativa:
·
Evaluar procesos, no solo
conductas: rechaza
evaluar el éxito de la comunicación educativa con los criterios de la ingeniería del comportamiento (cambios
automáticos de hábitos). Para él, el impacto real reside en suscitar reflexión, actitud crítica y solidaridad,
elementos difícilmente cuantificables, pero profundamente transformadores.
·
Indicios de transformación: aunque no hubo un
sistema de feedback formal, Kaplún recoge señales de impacto: desde
el despertar político de líderes en Venezuela, hasta la reorganización
comunitaria en barrios de Bolivia y Ecuador, o reformas institucionales en
colegios de Medellín.
La autocrítica como método pedagógico
Fiel a
su idea de que la comunicación está en búsqueda permanente, Kaplún identifica
tres debilidades de Jurado 13:
·
El sesgo de los eruditos: al usar personajes
expertos para dar datos, se envió involuntariamente el mensaje de que el
conocimiento es patrimonio exclusivo de los letrados, reforzando la jerarquía
que se quería combatir.
·
La tentación de ser directivos: por miedo a que el
mensaje fuera malinterpretado en un medio masivo, la serie fue a veces cerrada, dando veredictos finales en
lugar de dejar que el oyente sacara sus propias conclusiones.
·
La cara única del medio: Jurado 13 seguía siendo, en gran medida,
unidireccional. El autor anhelaba la segunda
cara de Brecht: que el receptor dejara de serlo para convertirse en emisor
y productor de sus propios mensajes.
El video popular: el caso de "Como
nosotros" (Calandria, Perú)
Kaplún
analiza cómo el video, a menudo subutilizado o convertido en un cementerio tecnológico, puede ser un motor
de organización popular si se inserta en un proyecto político-pedagógico claro.
El diagnóstico: ¿Para qué el video?
En
Lima, las organizaciones de mujeres (comedores populares, vaso de leche)
enfrentaban aislamiento, falta de democracia interna y desconexión entre
dirigentes y bases. El proyecto "Como nosotros" de la
asociación Calandria nace para:
·
Intercomunicar: que los barrios sepan lo
que hacen otros.
·
Dinamizar la participación: romper la pasividad en
las asambleas.
·
Afirmar la identidad: valorar la palabra y la
capacidad de la mujer popular.
Propuestas de un lenguaje audiovisual educativo
Kaplún
destaca que la forma es contenido. Para que un video eduque, debe romper moldes
tradicionales.
·
Brevedad y agilidad: respetar el ritmo de
percepción del público (influenciado por la TV) sin aburrir.
·
Dosificación de ideas: no saturar con
información; trabajar solo 2 o 3 ideas-eje por programa.
·
Lo festivo y el humor: la educación popular no
tiene por qué ser solemne o triste. El humor y la alegría son convocantes.
·
Eliminar al explicador: se suprime la voz en off del locutor y
la figura del entrevistador-estrella. Son los propios protagonistas quienes
narran. Esto obliga al espectador a un papel activo de interpretación
(productor de sentido).
·
Cuidado técnico: calidad profesional por
respeto al destinatario, no como un lujo, sino como un derecho.
Metodología:
el video-foro
(o video-animación)
El
video no es el fin, es un instrumento
para el diálogo. Kaplún describe la técnica en tres momentos:
·
Percepción: preguntas abiertas para
que el grupo exprese sus primeras impresiones y emociones.
·
Análisis: relacionar lo visto con
la realidad propia de la organización.
·
Acción: ¿Qué vamos a hacer
ahora? Buscar soluciones concretas y pequeñas, huyendo de los grandes
discursos.
Principio
rector:
la transparencia y el conflicto
Kaplún
relata un caso crítico: un video que mostraba una irregularidad de una
dirigente. La dirigencia central quiso censurarlo por "conveniencia
política". El autor reflexiona que una comunicación verdaderamente
educativa no puede caer en
triunfalismos complacientes. El reconocimiento de los errores es lo que
permite a las organizaciones madurar.
Para
Kaplún, la comunicación educativa exitosa es aquella que:
1. Pre-alimenta: escucha la gente antes
de producir.
2. Problematiza: no da respuestas hechas,
sino que lanza preguntas.
3. Horizontaliza: borra la distinción
rígida entre emisor y receptor.
4. Complementa: entiende que lo masivo,
lo grupal y lo participativo son dimensiones que deben articularse.
Los tribunales simbólicos: cuando lo masivo se
hace educativo
Kaplún
nos propone romper la dicotomía entre lo
grupal (visto como el único espacio formativo) y lo masivo (visto como mera propaganda). Los ejemplos de Brasil
demuestran que un evento multitudinario puede ser una poderosa instancia de
educación informal si se basa en la reflexión, la emoción y la contrainformación.
El Tribunal de la Tierra (San Pablo, 1986)
Nace
de la necesidad del sindicato metalúrgico de sensibilizar a los obreros urbanos
sobre el drama de los campesinos sin tierra.
·
El desafío: los obreros, muchos de
origen campesino, habían olvidado su raíz o estaban desinformados por los
medios masivos que criminalizaban la lucha agraria.
·
La puesta en escena: un estadio para 10,000
personas convertido en una sala de justicia. No era teatro ensayado, sino
un drama real.
·
El video como binóculo colectivo: Aquí el video cumplió
dos funciones pedagógicas vitales:
o Prueba
irrefutable: mostrar
crímenes y campamentos que las palabras no alcanzan a describir.
o Humanización: amplificar los rostros
de los testigos en pantalla gigante para que el trabajador, desde la grada más
alta, pudiera conectar con el gesto y la humanidad del otro.
·
Resultado: la confluencia de emoción y razonamiento, generando una
solidaridad efectiva obrero-campesina.
El tribunal del menor (Teresina, 1987)
En un
contexto de odio social hacia los niños de la calle (vistos como
"delincuentes" por el sensacionalismo), este evento buscó sacudir a
la ciudad.
·
La estrategia: ocupar el espacio
público y los medios locales. El uso de afiches interpeladores ("¿Inocentes
o culpables?") y la presencia de figuras como Paulo Freire elevaron el tema a debate
ciudadano de primer orden.
·
La inversión de la culpa: el proceso simbólico
permitió que el público viera que los supuestos victimarios (los niños) eran en realidad las víctimas de un sistema social
injusto.
Principios
pedagógicos de los tribunales
Kaplún
no se limita a narrar los éxitos, sino que analiza la validez de este recurso
bajo los principios de la educación
problematizadora:
·
El prejuicio como antagonista: aunque se podría
criticar que estos juicios son unilaterales
(porque el veredicto es predecible), Kaplún argumenta que el verdadero rival a
vencer no está en el estrado, sino en los prejuicios internalizados del público. El tribunal no lucha
contra un abogado defensor de oficio, sino contra los estereotipos que el
espectador lleva dentro.
·
La función de la contrainformación: en sociedades donde los
medios masivos deforman la realidad, la comunicación educativa debe actuar como
un contrapeso necesario para restablecer la verdad sobre los derechos humanos.
·
Incertidumbre vs. receta: esta técnica no debe
usarse como una receta para todo. La
educación debe incorporar la incertidumbre (presentar
dilemas donde haya opciones reales). En casos de derechos humanos, la postura
es clara; pero en otros temas, el debate debe ser genuino para que el educando
aprenda a pesar argumentos por sí mismo.
Esta
propuesta nos enseña que el comunicador-educador debe ser capaz de salir del salón de clases o del pequeño
taller y atreverse a ocupar el espacio público (estadios, plazas,
medios masivos) para convertir la noticia en un proceso de aprendizaje
colectivo.
Tercera exploración: potenciando emisores
Mapa de ruta
El cambio de paradigma: de receptores a
emisores activos
Kaplún
retoma la intuición de Célestin Freinet: "No hay apropiación del conocimiento sin interlocutores".
En esta etapa, el educando no es el destino de un mensaje profesional, sino
el productor creativo.
·
El proceso sobre el producto: no importa si el dibujo
o el texto es técnicamente perfecto. Lo valioso es el crecimiento interno, el
re-conocerse y el desarrollo de la competencia
comunicativa (Habermas).
·
El nuevo rol del comunicador: el profesional deja de
ser el dueño del micrófono para convertirse en un facilitador, animador y organizador de la comunicación
colectiva.
·
Educación como autoaprendizaje: potenciar a los educandos
como emisores es la forma más eficaz de enseñar
a aprender.
Campesinos que pintan su vida (Perú)
Esta
experiencia enfrenta la incomunicación entre la escuela blanca/colonizadora y
la cultura andina.
·
El dibujo como lenguaje primario: ante el bloqueo
psicológico que genera la escritura (asociada al dominador), el dibujo y la
pintura son para el campesino andino su nivel primario de expresión.
·
La apropiación de las herramientas: los campesinos tomaron
el papel y el lápiz (herramientas ajenas) para narrar su propia cosmovisión: la
relación con la naturaleza, la violencia política, el trabajo colectivo (minka)
y sus sueños.
·
El puente hacia la escritura: un hallazgo sorprendente
fue que los participantes sintieron la necesidad de adjuntar cartas a sus dibujos. El deseo de
comunicarse los llevó a romper el trauma con la lengua escrita de forma
natural.
·
Lógica no occidental: los dibujos revelaron
una perspectiva múltiple y una organización del espacio (arriba/abajo,
derecha/izquierda) que responde a códigos culturales milenarios, no a una
supuesta ingenuidad artística.
·
Aporte educativo: la escuela debería
aprender a escuchar estos lenguajes (icónico, rítmico) antes de intentar verter
conocimientos sobre ellos.
Trabajadores
escriben
su historia (Ecuador)
El
concurso "La historia de mi organización" (CEDEP) buscó que los
sectores populares rescataran su propia memoria histórica.
·
Desmitificar la palabra escrita: el concurso demostró que
no se necesita un título de escritor para narrar la realidad. Trabajadores y
campesinos escribieron de noche, a la luz de una vela, produciendo textos que
Kaplún califica como joyas de narrativa popular.
·
El autor como investigador: para escribir, los
participantes tuvieron que entrevistar a ancianos, revisar archivos y
confrontar documentos. El acto de comunicar los convirtió en investigadores de su propia realidad.
·
Rasgos de la escritura popular:
o
Estilo conversacional: escriben como si
hablaran a sus paisanitos del alma.
o
Detalle revelador: el pueblo usa detalles
minuciosos para explicar estructuras de poder (por ejemplo, registrar quién le
dio el cafecito o el almuerzo a los ingenieros del Estado para denunciar su
complicidad con los patrones).
·
La devolución como flanco débil: producir el libro no es
suficiente. El gran desafío de la comunicación educativa es que esos materiales
regresen a las bases, se discutan y se conviertan en herramientas de nueva
reflexión.
Síntesis de aprendizajes para la comunicación educativa
·
La comunicación es un derecho, no
una concesión: dar la palabra al educando no es un recurso didáctico,
es la esencia del acto educativo.
·
Identificación cultural: los materiales
educativos más potentes son los autogenerados, porque hablan el mismo lenguaje
y comparten los mismos códigos que sus destinatarios.
·
Valorización del sujeto: cuando el campesino o el
obrero ve su obra premiada, expuesta o publicada, rompe su sentimiento de
inferioridad y se afirma como persona y actor social.
·
Hacia una nueva alfabetización: la enseñanza de la
lectoescritura debe partir del deseo de comunicación del sujeto, no de la copia
mecánica de frases ajenas.
Radio de los Liceístas (Quilmes, Argentina)
Esta
experiencia demuestra que la comunicación en la enseñanza formal no debe ser un
accesorio, sino el motor del aprendizaje.
·
El proceso: tránsito de receptores
críticos a emisores. El proyecto no empezó instalando una radio, sino con
un taller de comunicación.
Primero se formó a los jóvenes como receptores críticos de los medios masivos (desmitificando
ídolos y publicidad). Solo cuando desarrollaron esa mirada, sintieron la
necesidad de producir sus propios mensajes alternativos.
·
Radio 98 FM: inspirada en las radios truchas (comunitarias) de
Argentina, los estudiantes montaron su propia emisora. Esto no solo mejoró su
expresión escrita y oral, sino que cambió su relación con el conocimiento:
o
Investigación autónoma: para hablar en radio,
debían investigar. Superaron los contenidos del currículo escolar al abordar temas
como el VIH o la realidad de niñas y niños de la calle.
o
Vínculo social: la radio sacó a los
jóvenes del encierro del aula. Entrevistaron al intendente local, revelando que
los estudiantes a veces sabían más de la realidad social que las propias
autoridades.
o
Integración comunitaria: la radio unió a la
escuela con las familias y el barrio. Madres, padres y vecinos terminaron
participando en los programas, convirtiendo la emisora en un aula abierta.
Principio: "Sin expresión
no hay educación". La radio permitió a los jóvenes apropiarse de la palabra, lo que es, en
esencia, apropiarse de su propia capacidad de pensar.
Casetes de ida y
vuelta: el método del casete-foro
Kaplún
describe este método como una forma de romper la unidireccionalidad de los
medios, permitiendo que grupos distantes dialoguen entre sí.
·
La metodología dialógica:
o Un centro coordinador envía un
casete con un tema problematizador (pista 1).
o Los grupos lo escuchan,
discuten y graban sus conclusiones en
la pista 2.
o El centro recibe los casetes,
procesa las respuestas y produce un nuevo casete que incluye las voces reales de los participantes.
·
El caso CALFORU (Uruguay): Campesinos minifundistas
usaron este método para gestionar su cooperativa.
·
Prealimentación: no se puede educar sin
escuchar primero. Antes de proponer temas, hay que indagar las necesidades
sentidas del grupo (ejemplo: los campesinos preferían hablar de tractores antes
que de la reforma agraria en abstracto).
o
El poder del botón Record: el acto de grabar
obligaba a los campesinos a pasar de la charla informal a la síntesis y el análisis. Al saber que
otros grupos los escucharían, su palabra ganaba peso y su autoestima crecía.
Aprendizajes transversales y ética de la
educación
En
esta sección, Kaplún nos deja lecciones éticas y metodológicas profundas
·
Comunicar es compartir el poder: el autor relata con
dolor cómo los ingenieros agrónomos rechazaron una propuesta de técnicos campesinos surgida de un
casete-foro. Esto revela que muchos profesionales temen la comunicación
participativa porque implica ceder
su cuota de poder y saber.
·
La trampa del hablar bonito: en una autocrítica
magistral, Kaplún recuerda el reclamo de un grupo campesino que se sintió
excluido porque los editores elegían para el casete final a los que
"hablaban más bonito" (más parecido al lenguaje letrado).
o
Lección: el educador debe cuidarse de no imponer sus propios
prejuicios culturales al seleccionar qué voces son válidas.
·
La comunicación a distancia como
liberadora: Kaplún
observa que, a veces, el campesino se atreve a criticar al "señor
doctor" o al presidente de la cooperativa a través del casete, algo que no
haría cara a cara por las jerarquías sociales. El medio tecnológico puede
ayudar a horizontalizar las
relaciones de poder.
Síntesis final de la
propuesta de Kaplún
·
El educador como facilitador: su rol ya no es dar
lecciones, sino organizar el diálogo, problematizar la realidad y devolver al
grupo su propia palabra procesada con sentido educativo.
·
La intergrupalidad: la educación es un
proceso social. Escuchar lo que otros grupos piensan ayuda a cada participante
a situarse y a construir un conocimiento colectivo.
·
Autoestima y ciudadanía: al verse como emisores,
los sujetos populares (estudiantes, campesinos, obreros) dejan de ser objetos
de la historia para convertirse en sujetos
activos.
Referentes éticos presentes en la obra
·
Escuchar antes de hablar: la
producción comienza en la calle, no en el estudio (Pre-alimentación).
·
Valorar el proceso sobre el
producto: vale más un campesino que se reconoce emisor que un video
técnicamente perfecto.
·
Problematizar, no doctrinar: el
educador lanza preguntas (incertidumbre) para que el grupo construya sus
respuestas.
·
Horizontalizar la tecnología: usar
el botón Record para que el receptor pase a ser emisor.
·
Respetar la identidad
cultural: no imponer el hablar bonito,
sino validar la sintaxis y los códigos del otro.
Podemos hacer una reflexión final
¿Cómo aplicar hoy a
Kaplún en la era de los algoritmos y las redes sociales
(algo que él vislumbró al final de su obra como "navegación solitaria")?
· Alva Ramírez, Cristóbal (2025, 5 de marzo).
Mario Kaplún, intermediaciones actividades. Ponencia. I Jornadas de
Educomunicación. Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (Unesr).
Centro de Experimentación para el Aprendizaje Permanente (Cepap). [Video].
YouTube.
Disponible en:
https://www.youtube.com/watch?v=1gKkO8FcMcY
· Alva Ramírez, Cristóbal (2025, 5 de marzo).
Mario Kaplún, intermediaciones activadas. Láminas de presentación.
Disponible en:
https://drive.google.com/file/d/1udZUvdISy2d6ExS5aeNDcQPVdzZEu3od/view?usp=sharing
Aparici, Roberto; Gómez Mondino, Pilar; Álvarez
Rufs, Manuel (Editores) (2024). Hoy es mañana. De Mario Kaplún
a la Educomunicación del siglo XXI. Quito, Ecuador:
Ciespal.
Disponible en:
https://ciespal.org/storage/2024/07/DeKaplun-a-la-Educomunicacion.pdf
· CIESPAL. (2023, 30 de agosto). Mario Kaplún:
Comunicador y pedagogo [Video producido por CIESPAL, ABOIC y UCB San Pablo].
YouTube.
Disponible en:
https://www.youtube.com/watch?v=j9QwQtNMIFM
Disponible en:
https://www.youtube.com/watch?v=Q5OuY0heXWM
· Kaplún, Mario (s.f.). Jurado 13. [Serie de
radio]. Radioteca. Quito, Ecuador: Ciespal.
Disponible en:
https://ciespal.org/mario-kaplun/








